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Elegir nuestro equipo con ayuda de la etiqueta energética

Tal como hemos dicho, la etiqueta energética es obligatoria desde 2013 y afecta a todos los equipos de aire acondicionado con capacidad frigorífica hasta 12KW.

En climatización  tenemos un verdadero batiburrillo de unidades para expresar la potencia: frigorías, Kilocalorías, KW, BTU,..y mucho más argot técnico que pueden llevar al usuario a estados de ansiedad preocupantes especialmente si no somos verdaderos expertos. El nuevo etiquetado adopta como única unidad para todo el tipo de potencias (frigorífica, calorífica, y eléctrica) el KW (Kilowario): eso que si funciona una hora nos cuesta 1KWh de luz... En calor y frío, tal como intentaré explicar más adelante, el tema es que con un KWh de electricidad se puede generar varios de calor o frío según de "eficiente" sea nuestro aparato.

Los "antiguos" AA tenían un funcionamiento donde, o estaba en marcha al 100%, o parado, en función del termostato. Como máximo te permitían seleccionar la velocidad del ventilador, pero en definitiva el compresor de frío, en la unidad exterior si es que es un equipo tipo Split ("partido", en nuestro amado castellano), o estaba arrancado, o parado.

Los nuevos equipos cuentan todos ya con tecnología inverter, que no sólo permite ajustar el funcionamiento del compresor a distintas velocidades, sino que además, controla los caudales de refrigerante, la velocidad del ventilador del intercambiador, los arranques y paradas son suaves, etc... permite, en definitiva, que el equipo funciones perfectamente y con mayor eficiencia energética, a distintos regímenes de carga, en función de la temperatura exterior de la unidad compresora, e interior o estancia a climatizar de la unidad evaporadora.

Si además el equipo es bomba de calor podrá generar frío y calor, y podremos aprovechar el excelente rendimiento de esta tecnología en modo calor.

Esto permite a los fabricantes diseñar sus equipos con mucha mayor flexibilidad y apostar por la eficiencia, siempre y cuando el usuario lo aprecie y demande... y esta es una de las funciones que ofrece el etiquetado energético.

El COP, "Coeficient of Performance", o Coeficiente de rendimiento

En términos de calor, los equipos a base de resistencias eléctricas (radiadores, placas, mantas calefactores,...) producen, como máximo, 1KW de calor por cada KW eléctrico consumido, y no hay manera de obtener ni un W más po mucho que lo llamen "calor azul, verde o radiadores de bajo consumo". En cambio, los equipos de aire acondicionado hacen una especie de “milagro” y con 1KW de consumo eléctrico pueden producir 5 o más KW de calor.

Esto lo expresa el COP: un COP 3 indica que con 1KW de energía eléctrica, consigo 3KW de calor.

Para el modo enfriamiento se utiliza el EER, "Energy Efficiency Ratio" o coeficiente de eficiencia energética, con idéntico significado.

Los coeficientes de rendimiento estacional

El etiquetado energético aplica dos nuevos ratios más significativos y entendibles y que tiene en cuenta que en la realidad, los equipos no funcionan siempre al 100% de su capacidad tanto en verano como en invierno (Los equipos antiguos sencillamente paran y arrancan muchas veces).

El nuevo SCOP, "Seasonal Coeficient of Performance" o coeficiente estacional de rendimiento en modo calor, tiene en cuenta la capacidad de los sistemas inverter de funcionar a cargas parciales. Tiene además en cuenta los consumos en estado interrumpido por termostato, y apagado o en “stand by”.

Para el SCOP, el etiquetado energético, tiene en cuenta tres zonas climáticas europeas: Promedio, más fría, y más caliente diferenciadas por colores, que corresponden con los datos climáticos anuales típicos de Estrasburgo, Helsinki y Atenas. Sólo existe la obligación de publicar los valores Promedio.

El cálculo se hace con un modelo de temperaturas exteriores y tiempos diferentes para cada zona climática. Así para la zona Promedio se toman la temperaturas exteriores de 12, 7, 2 , y -7 ºC, durante unos periodos de horas fijados que simulan el total de horas de una estación fría, y una estancia a calefactar a 20ºC. Se obtiene de dividir el aporte calorífico durante todos esos ciclos entre el consumo eléctrico en dicho periodo.

Para frío se utiliza el SEER. La única diferencia es que no se exige diferenciación por zonas climáticas, y utiliza un modelo de temperaturas exteriores de 20, 25, 30, y 35 ºC y una estancia a enfriar a 27ºC. Se obtiene, igualmente, de dividir el aporte frigorífico estacional entre el consumo en dicho periodo.

La clase energética

A partir de los datos SCOP y SEER la norma establece que clase energética le corresponde al equipo:


Correlación Clase Energética - Ratios de eficiencia

Las potencias de la Etiqueta energética

Veamos un ejemplo, que creo que facilita la comprensión: se trata de una pequeña unidad tipo Split que podría ser válida para una dependencia tipo estudio, dormitorio, o salón hasta unos 30 m².


Etiqueta energética y características técnicas del Split ejemplo

La etiqueta energética nos informa de lo siguiente para nuestra zona climática:

Datos extraidos de la etiqueta energética
FRIO CALOR
KW 2,5 KW 1,3
SEER 7,6 SCOP 5,4
KWh/annum 116 KWh/annum 337

 

La potencia (KW) que se indica en esta etiqueta (2,5KW para frío, y 1,3KW para calor) es la potencia frigorífica y calorífica decalrada segun norma en las condiciones establecidas por la misma:

  • Potencia Frigorífica: Es la Potencia Nominal frigorífica, en su funcionamiento al 100% y es la que debe ser capaz de suministrar a una temperatura exterior de 37ºC, e interior de 27ºC.
  • Potencia Calorífica: es la potencia de calefacción al régimen de carga parcial que corresponde según norma para una temperatura exterior -10ºC, -22ºC, y 2ºC, según se trate de zona promedio, fría, o cálida, y 20ºC de temperatura interior

, y para las cuales se obtienen los resultados de consumo que se indican.

Como puede verse en la placa de características el fabricante indica una potencia nominal, otra potencias mínima y otra máxima frigoríficas y caloríficas que son 2,5, 0,9, y 3,4 KW para frío, y 3,2, 1 y 4,1 KW para calor. La potencia mínima es la mínima que puede ofrecer el equipo con su capacidad de reducir al máximo la velocidad del compresor, La potencia máxima se corresponde a la capacidad de los sistemas inverter de hacer funcionar el motor por encima de su velocidad nominal, esta potencia puede ofrecerla el equipo durante unos minutos cada hora, La potencia Nominal es la que puede suministrar haciendo funcionar el sistema al 100%, y es la que debe tomarse siempre para comparar con los antiguos equipos de AA.

Como puede verse este mismo equipo de ejemplo, en nuestra zona es capaz de ofrecer 1,3KW de calor, y 2,4KW en la zona promedio. No da valores para zona fría porque seguramente no esta diseñado para este modo en dichas zonas.

La potencia eléctrica NOMINAL del equipo de 600 y 780W  en modo frío y calor respectivamente, y la Intensidad Máxima de 8,4A que indica y que podría hacer pensar en una potencia de casi 2KW (8,4Ax230V), se refieren a las potencias que corresponden con los regímenes de carga del 100% en frío y calor, y a la máxima intensidad que puede demandar en determinados instantes de arranque o cambio de régimen.

Consumo anual normalizado

El consumo anual, se calcula de forma estandarizada por la referida norma:

En modo refrigeración, se considera que el equipo funciona, en nuestra zona climática, 2.602 h/año, unos 3,6 meses, con unas temperaturas exteriores que van de 17 a 39ºC y se considera que el aire de la estancia a refrigerar está a 27ºC, en estas condiciones, y aplicando las temperaturas promedio estandarizadas de cada mono y zona (37 ºC) se obtienen los regímenes de carga a la que se debe hacer funcionar el equipo y se obtiene el consumo eléctrico,  e incluyendo los consumos en sus respectivos modo inactivo también tabulados, se obtiene el dato de 116KWh/año.

Esto en términos económicos, considerando a una media de 13c€/KWh, supone 24€.

Para calefacción se consideran 3.590horas, o sea unos 5 meses, con temperaturas exteriores de 2 a 15ºC y considerando una temperatura de la estancia a calefactar de 20ºC, y se obtiene  851KWh para calentarla, o sea, unos 110€, total 134€/año.

Así pues si esto fuese nuestro salón de casa que requiriese 2,5KW de frío, y 1,3KW de calor, y respondiese exactamente como el modelo estandar definido por la norma,  nos costaría unos 967KWh o sea unos 158€ mantenerla climatizada todo el año.

Tal vez lo más significativo de esta etiqueta es su uso comparativo, que nos permite eligir el equipo óptimo según nuestro interés o preferencia, con sólo un vistazo: Una vez sabemos que potencia frío y calor queremos para determinar la potencia nominal del equipo, el ahorro entre uno de clase A+++ y otro de clase D puede decidir nuestra compra, ya que puede suponer un ahorro de hasta un 30%.


A+++ respecto a B ahorra más de un 45% de consumo

La instalación.

Entre el simple montaje y una instalación profesional hay serias diferencias que pueden llevar al trate tanto el confort como el ahorro esperado.

Pese a lo que pueda suponerse, la correcta instalación de estos equipos y a fin de garantizar la eficiencia que ofrecen, debe confiarse a profesionales: saben determinar la óptima ubicación de las unidades, tanto interior como exterior, el óptimo trazado y tratamiento de los conductos, y en especial, efectuar los ajustes finales de carga de gas, posibles fugas, y verificar finalmente su adecuado funcionamiento.

Como consumidor tiene todo el derecho a exigir las responsabilidades que procedan por una deficiente instalación, incluso, si ha encargado el cálculo de sus necesidades, reclamar si no obtiene el grado de confort diseñado.

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Creado por Antonio Escortell Escribir al autor

Electrical Engineer & Energy expert

1 Comentarios

José Rubio November 02, 2016

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Interesante articulo

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